Aterosclerosis: el enemigo silencioso que puede cambiar tu salud sin que lo notes
La ateroesclerosis es una condición que avanza en silencio, sin dolor y sin señales evidentes al inicio. Sin embargo, puede ser la responsable de algunos de los problemas médicos más serios, como infartos y accidentes cerebrovasculares. Entenderla no solo te ayuda a proteger tu salud, sino también a tomar decisiones más conscientes sobre tu estilo de vida.

¿Qué es la ateroesclerosis?
La ateroesclerosis ocurre cuando se forman placas de grasa dentro de las arterias, los “tubos” que llevan sangre desde el corazón hacia todo el cuerpo. Con el tiempo, estas placas hacen que las arterias se vuelvan más estrechas y rígidas, reduciendo la cantidad de sangre que puede pasar.
Dependiendo de dónde se acumulen estas placas, pueden aparecer diferentes enfermedades.
Enfermedad carotídea: afecta las arterias del cuello que llevan sangre al cerebro. Puede provocar un accidente cerebrovascular.
Enfermedad arterial coronaria: involucra las arterias que alimentan al corazón y puede causar infartos.
Estenosis de arteria renal: afecta la circulación hacia los riñones y puede causar hipertensión.
Enfermedad arterial periférica: afecta las piernas, causando dolor, hormigueo o cansancio al
caminar.
¿Por qué ocurre? Factores que aumentan el riesgo
La ateroesclerosis no aparece de un día para otro. Suele ser el resultado de varios factores que dañan lentamente las paredes de las arterias. Entre los más comunes se encuentran.
Colesterol o triglicéridos elevados
Presión arterial alta
Diabetes
Tabaquismo
Alimentación poco saludable
Falta de actividad física
Sobrepeso u obesidad
Antecedentes familiares de enfermedad cardíaca temprana
Cuando estos factores se combinan, la placa dentro de las arterias crece más rápido. En algunos casos, esta placa puede romperse, generando un coágulo que bloquea súbitamente la circulación. Eso es lo que ocurre durante un infarto o un derrame cerebral.
¿Cómo se detecta y se diagnostica?
Generalmente, la ateroesclerosis no se diagnostica “por sí sola”. Más bien, el médico evalúa si existe una enfermedad relacionada: coronaria, periférica o carotídea
Algunas pruebas habituales incluyen:
Perfil lipídico: análisis que mide los tipos de grasa y colesterol en la sangre. El más importante es el colesterol LDL, conocido como “colesterol malo”.
Estudios específicos dependiendo del órgano afectado, como pruebas cardíacas, estudios vasculares o doppler arterial.
La clave es que la detección temprana permite actuar antes de que aparezcan complicaciones graves.
Cómo prevenirla: hábitos que realmente hacen la diferencia
Aunque suene fuerte, la ateroesclerosis es una enfermedad que sí se puede prevenir. Las recomendaciones más importantes incluyen:
Tomar correctamente los medicamentos para presión arterial, colesterol o prevención de coágulos, si el médico los indica.
Bajar de peso, en caso de que exista exceso.
Elegir una alimentación saludable, rica en verduras, frutas, granos integrales y lácteos descremados.
Hacer ejercicio al menos 30 minutos casi todos los días.
Dejar de fumar, si se fuma.
Limitar el consumo de alcohol (1 bebida al día para mujeres y 1–2 para hombres más jóvenes).
Pequeños cambios sostenidos pueden disminuir de manera significativa el riesgo de infarto o derrame.
Señales de alerta que no debes ignorar
Si bien la ateroesclerosis suele avanzar sin síntomas, existen señales que requieren atención inmediata:
Dolor súbito o presión en el pecho
Dificultad para hablar o mover un lado del cuerpo
Pérdida repentina de la visión
Dolor intenso en las piernas al caminar
Dificultad respiratoria abrupta
Estos pueden ser signos de un infarto o un accidente cerebrovascular. Actuar rápido salva vidas.
Hablar de ateroesclerosis es hablar de prevención, de cuidar el futuro desde hoy. Muchas veces esperamos a que el cuerpo ‘grite’ para actuar, pero la salud cardiovascular se protege con pequeños pasos constantes: alimentarse mejor, moverse más, controlar el estrés y escuchar las señales del cuerpo. Mi invitación es sencilla: hazte prioridad. Cada hábito saludable que adoptes es un regalo para tu corazón, tu cerebro y tu bienestar.
Dra. Charinna Di Vanna
Neuróloga- Internista.





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