Cuando las palabras no salen: entender la afasia y lo que hay detrás
- Dra. Charinna Di Vanna Duran, Neuróloga- Internista.

- 25 jul
- 3 min de lectura
Imagina que sabes exactamente lo que quieres decir, pero las palabras no salen. O que alguien te habla y, de repente, no logras entenderlo. Esta experiencia puede ser desconcertante tanto para quien la vive como para sus familiares. Esto es lo que ocurre en la afasia, una condición neurológica que afecta el lenguaje, pero no la inteligencia.

¿Qué es la afasia?
La afasia es un trastorno que aparece cuando una persona pierde, parcial o totalmente, la capacidad de hablar, entender, leer o escribir debido a un daño en el cerebro.
Es importante entender algo clave: La afasia no significa que la persona haya perdido su inteligencia, sino que tiene dificultad para comunicarse.
Dependiendo de la zona del cerebro afectada, la afasia puede manifestarse de diferentes formas:
Algunas personas entienden bien, pero no pueden expresarse con facilidad
Otras hablan mucho, pero sin sentido claro o con palabras incorrectas
En casos más severos, puede haber dificultad tanto para hablar como para comprender
Por ejemplo:
En la afasia de Broca, la persona sabe lo que quiere decir, pero le cuesta hablar
En la afasia de Wernicke, puede hablar con fluidez, pero sin coherencia
En la afasia global, la comunicación está gravemente afectada
¿Por qué ocurre? Causas y mecanismos
La causa más frecuente de la afasia es el accidente cerebrovascular (derrame cerebral), que daña áreas específicas del cerebro relacionadas con el lenguaje.
Sin embargo, no es la única causa. También puede aparecer por:
Traumatismos craneales
Tumores cerebrales
Infecciones
Enfermedades neurodegenerativas, como la afasia progresiva primaria
En algunos casos, los síntomas pueden ser temporales. Por ejemplo:
Durante una migraña
En crisis neurológicas
En episodios llamados ataques isquémicos transitorios
Estos episodios deben tomarse muy en serio, ya que pueden ser una señal de alerta de un problema mayor.
Diagnóstico y tratamiento: el camino hacia la recuperación
El diagnóstico de la afasia no se basa en una sola prueba, sino en una evaluación completa del lenguaje.
El médico o especialista puede evaluar:
La capacidad para hablar y comprender
La lectura y escritura
La repetición de palabras
La capacidad de nombrar objetos o describir situaciones
Además, se realizan estudios de imagen como:
Resonancia magnética
Tomografía cerebral
Estos ayudan a identificar qué parte del cerebro ha sido afectada.
Tratamiento
El tratamiento principal es la terapia del lenguaje y del habla.
Un terapeuta especializado ayuda a la persona a:
Recuperar habilidades perdidas
Desarrollar nuevas formas de comunicarse
Adaptarse a su nueva realidad
La recuperación depende de varios factores:
La causa del daño cerebral
La rapidez con que se inició el tratamiento
La extensión del daño
El apoyo familiar
En muchos casos, especialmente tras un derrame, las personas pueden mejorar significativamente con rehabilitación.
Recomendaciones prácticas y señales de alerta
Señales que no debes ignorar
Dificultad repentina para hablar
Problemas para entender lo que otros dicen
Uso de palabras incorrectas o incoherentes
Dificultad para leer o escribir
Incapacidad para nombrar objetos comunes
Cuándo acudir de inmediato
Si estos síntomas aparecen de forma súbita, esto puede ser señal de un accidente cerebrovascular, una emergencia médica donde cada minuto cuenta.
Consejos para familiares y cuidadores
Hablar con calma y frases simples
Dar tiempo para responder
Evitar corregir constantemente
Usar gestos, dibujos o apoyo visual
Ser paciente y empático
La comunicación no solo depende de las palabras, también del acompañamiento.
La afasia no solo afecta el lenguaje, también impacta la forma en que una persona se conecta con el mundo. Detrás de cada dificultad para hablar hay alguien que sigue pensando, sintiendo y comprendiendo. Por eso, más allá del tratamiento, el acompañamiento humano es fundamental. Escuchar con paciencia, mirar con empatía y apoyar con amor puede marcar una diferencia enorme en el proceso de recuperación.
Dra. Charinna Di Vanna
Neuróloga- Internista.




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