Cuando hablar se vuelve difícil: entendiendo la disartria con una mirada humana
- Dra. Charinna Di Vanna Duran, Neuróloga- Internista.

- hace 3 días
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¿Alguna vez has escuchado a alguien hablar “arrastrando” las palabras o con una voz que suena muy débil o nasal? A veces, esto no es cansancio ni nervios, sino una condición llamada disartria, que aparece cuando los músculos que producen el habla no funcionan bien. Comprenderla es el primer paso para acompañar a quien la vive y para buscar ayuda a tiempo.

¿Qué es la disartria? Una explicación sencilla
La disartria es una dificultad para articular las palabras debido a problemas en los músculos que usamos para hablar: labios, lengua, garganta, cuerdas vocales o cara.
Aunque la persona entiende perfectamente lo que le dicen y sabe qué quiere expresar, su habla puede volverse:
Poco clara
Ronca o nasal
Muy lenta o muy rápida
Débil, como susurrada
Similar al habla de alguien que está muy cansado o “adormecido”
Es importante entender que la disartria no es lo mismo que afasia.
En la disartria, el problema está en los músculos.
En la afasia, el problema está en el lenguaje o la comprensión.
A veces ambas condiciones ocurren juntas, especialmente después de un accidente cerebrovascular.
¿Por qué ocurre? Causas más frecuentes
La disartria surge cuando algo afecta los músculos encargados del habla, los nervios que los controlan o las áreas del cerebro que coordinan el movimiento. Entre las causas más comunes se encuentran:
Accidente cerebrovascular (derrame)
Enfermedad de Parkinson
Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
Esclerosis múltiple
Distrofias musculares
Medicamentos sedantes o que afectan el sistema nervioso
Lesiones cerebrales
Condiciones neuromusculares
En todas ellas, el resultado es similar: los músculos pierden fuerza, coordinación o precisión.
Diagnóstico y tratamiento: ¿Qué se hace cuando aparece disartria?
Cuando la dificultad para hablar surge de manera repentina o cambia de forma notable, es importante consultar de inmediato. El médico suele comenzar con:
Historia clínica completa
Revisión de medicamentos
Examen neurológico
Y, según el caso, podría ordenar pruebas como:
Resonancia magnética o tomografía, para ver si hay daño cerebral
Electromiografía y estudios de conducción nerviosa, para evaluar nervios y músculos
Análisis de sangre u orina, si se sospecha una causa metabólica o tóxica
¿Se recupera el habla?
Depende de la causa:
Tras un accidente cerebrovascular, la persona puede mejorar con el tiempo y la rehabilitación.
En enfermedades progresivas, como la ELA, los síntomas pueden avanzar, pero existen herramientas que ayudan a comunicarse.
En casos leves por medicamentos, mejorar puede ser tan simple como ajustar la dosis.
La rehabilitación casi siempre incluye trabajo con un terapeuta del habla y lenguaje, quien guía ejercicios específicos para mejorar claridad, volumen, ritmo y respiración.
Si además hay dificultad para tragar, el terapeuta orienta sobre posturas, consistencias de alimentos y estrategias seguras para evitar atragantamientos.
Recomendaciones prácticas y señales de alerta
Consejos útiles para el día a día
Habla despacio y dale tiempo para responder.
Reduce ruidos ambientales cuando conversan.
Usa gestos, dibujos o aplicaciones de comunicación si es útil.
Fomenta los ejercicios recomendados por el terapeuta.
Celebra los avances: la rehabilitación puede ser lenta, pero constante.
Busca atención médica urgente si aparece:
Dificultad súbita para hablar
Debilidad facial repentina
Dificultad para tragar saliva o alimentos
Pérdida de equilibrio o visión
Cambios repentinos en la conciencia
La disartria no define a la persona, pero sí puede cambiar la forma en que se comunica con el mundo. Mi mensaje para ti es que no estás solo en este proceso. La rehabilitación, el apoyo y la paciencia construyen puentes donde el habla se vuelve difícil. Acompañar con calma, escuchar con empatía y buscar ayuda profesional a tiempo puede transformar la experiencia de quien vive esta condición. Caminemos juntos, con esperanza y con un plan claro estos pueden ser signos de un accidente cerebrovascular y requieren atención inmediata.
Dra. Charinna Di Vanna
Neuróloga- Internista.




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