Cuando todo da vueltas: cómo entender y aliviar el vértigo postural benigno
- Dra. Charinna Di Vanna Duran, Neuróloga- Internista.

- hace 3 días
- 3 Min. de lectura
¿Alguna vez te has levantado de la cama o girado la cabeza y, de repente, sentiste que todo a tu alrededor empezaba a girar? Esa sensación intensa, breve pero muy desconcertante, es una causa frecuente de consulta neurológica y suele generar miedo e inseguridad. En muchos casos, el responsable tiene nombre y apellido: vértigo postural paroxístico benigno (VPPB). La buena noticia es que, aunque es molesto, tiene tratamiento efectivo y sencillo.

¿Qué es el vértigo postural paroxístico benigno?
El VPPB es uno de los tipos más comunes de vértigo. A diferencia del mareo general, el vértigo produce una sensación falsa de movimiento, como si el cuerpo o el entorno estuvieran girando. En el VPPB, este síntoma aparece al cambiar la posición de la cabeza, por ejemplo al acostarse, levantarse, mirar hacia arriba o darse la vuelta en la cama.
Se llama “benigno” porque no es una enfermedad grave, “paroxístico” porque aparece en episodios breves e intensos, y “postural” porque se desencadena con ciertos movimientos. Aunque puede desaparecer solo, en muchas personas reaparece si no se trata adecuadamente.
¿Por qué ocurre? El mecanismo detrás del vértigo
Para entender el VPPB, pensemos en el oído interno como un nivel de burbuja que ayuda al cerebro a mantener el equilibrio. Dentro de esta estructura existen pequeños cristales de calcio llamados otolitos, que normalmente están en el lugar correcto.
En el VPPB, algunos de estos cristales se desplazan hacia canales donde no deberían estar. Cuando movemos la cabeza, estos cristales se mueven y envían señales confusas al cerebro, generando la sensación de giro. Es como si el cerebro recibiera información contradictoria sobre la posición del cuerpo.
Este desplazamiento puede ocurrir tras un golpe en la cabeza, una infección del oído, periodos prolongados en cama o simplemente por cambios relacionados con la edad.

Diagnóstico y tratamiento: más simple de lo que imaginas
El diagnóstico suele realizarse en la consulta médica, a partir de la historia clínica y de algunas pruebas de movimiento de la cabeza. No siempre se necesitan estudios complejos.
El tratamiento más eficaz no son los medicamentos, sino unas maniobras físicas específicas, diseñadas para guiar los cristales de calcio de vuelta a su lugar. Las más conocidas son:
Maniobra de Epley, muy utilizada cuando se sabe qué oído está afectado.
Maniobra de Semont, una alternativa eficaz en algunos casos.
Ejercicios de Brandt-Daroff, útiles cuando no está claro qué lado es el responsable o como complemento en casa.
Muchas personas experimentan alivio inmediato o en pocos días. Es importante aprenderlas correctamente, idealmente con la guía de un médico o fisioterapeuta, ya que hacerlas de forma incorrecta puede empeorar los síntomas.
Recomendaciones prácticas y señales de alerta
Si tienes VPPB, ten en cuenta estas recomendaciones:
Realiza las maniobras solo si han sido indicadas por un profesional.
Es normal sentir algo de náuseas durante los ejercicios; suele ser transitorio.
Evita movimientos bruscos de la cabeza justo después del tratamiento.
Mantén la calma: aunque la sensación es intensa, no es peligrosa.
Debes consultar nuevamente si:
El vértigo dura más de unos minutos de forma continua.
Aparece debilidad, dificultad para hablar, visión doble o dolor de cabeza intenso.
Los síntomas empeoran progresivamente o no mejoran con las maniobras.
Estas señales pueden indicar otro tipo de problema que requiere evaluación médica.
Sentir que todo gira puede ser angustiante, pero quiero que sepas algo importante: en la mayoría de los casos, el vértigo postural benigno tiene solución. Con un diagnóstico adecuado y las maniobras correctas, es posible recuperar la confianza en tus movimientos y volver a tu rutina. Escucha a tu cuerpo, no te automediques y busca orientación profesional. Tu equilibrio no solo es físico, también es emocional, y cuidarlo es parte de tu bienestar integral.
Dra. Charinna Di Vanna
Neuróloga- Internista.




Comentarios